Parece contradictorio hablar de una especie animal que realmente existe en un blog que se titula "Las cosas que nunca existieron", pero el Saola tal vez tenga tal fugaz paso por la Historia de los Hombres que en un futuro cercano muchos se preguntarán si realmente llegó a existir.
El Saola es una especie de bóvido cuyo aspecto se asemeja al antílope pero que en realidad se encuentra emparentado con el ganado bóvino doméstico. Fue descubierto en 1992 en el Parque Nacional de Vu Quang de Vietnam y su hallazgo causó sensación porque se trataba del primer mamífero grande que se descubría desde hacía más de medio siglo. Se capturaron diversos ejemplares pero la mayoría murió debido al stress que les causó la cautividad, situación que no es extraña entre los ungulados salvajes que pierden su libertad. Los naturalistas calcularon que a principios de los noventa del siglo pasado había un total de mil ejemplares distribuidos por las selvas de Vietnam y Laos mientras que diez años más tarde apenas quedaban doscientos ejemplares. Parece ser que la publicidad de su descubrimiento fue fatal para la especie ya que despertó el deseo de los cazadores por hacerse con una cabeza de este bóvido como trofeo. Es tan grave la situación que la especie se ha situado a algo más de diez años de su descubrimiento al borde de su extinción sin haber dado tiempo a conseguir la reproducción en cautividad y ni siquiera a estudiarlo en profundidad. Cabe imaginar cuántas especies han desaparecido por acción del hombre sin que éste haya tenido ocasión de saber de su existencia. Sin siquiera tener tiempo de ser recordadas como mitos o leyendas,